🌿 Descubre la Naturaleza que te Rodea
Respira aire puro, explora paisajes espectaculares y vive experiencias únicas durante tu estancia. La naturaleza te espera a pocos pasos de Oliva Nova.¡Te invitamos a que descubras alguna de las excursiones que a nosotros nos encantan!
Excursión al Parque Natural del Montgó: el gigante que vigila el Mediterráneo
Si durante vuestra estancia en Oliva Nova os apetece descubrir uno de los paisajes más impresionantes de la Comunidad Valenciana, una visita al Parque Natural del Montgó es una opción imprescindible.
Esta espectacular montaña de más de 750 metros de altura se alza entre Dénia y Jávea, ofreciendo rutas para todos los niveles, una flora única y unas vistas panorámicas que alcanzan gran parte de la costa mediterránea.
La Cova de l'Aigua
Uno de los lugares más interesantes del parque es la Cova de l'Aigua, una cueva situada en la ladera norte del Montgó que alberga antiguas inscripciones romanas relacionadas con la gestión del agua.
El sendero hasta la cueva es relativamente sencillo y permite disfrutar de magníficas vistas sobre Dénia, el castillo y el mar Mediterráneo. Es una excursión muy recomendable para familias acostumbradas a caminar y para quienes desean conocer el parque sin afrontar rutas demasiado exigentes.
Información práctica
- Punto de partida: Área recreativa del Camí de la Colònia (Dénia).
- Distancia aproximada: 4 km ida y vuelta.
- Dificultad: baja-media.
- Duración: entre 1,5 y 2 horas.
Ascensión a la cima del Montgó
Para los amantes del senderismo, la subida a la cima del Montgó es una de las rutas más espectaculares de toda la Costa Blanca.
A medida que se gana altura, el paisaje cambia constantemente, ofreciendo vistas sobre el mar, el Cabo de San Antonio, Dénia, Jávea y las montañas del interior. En días despejados es posible incluso divisar la isla de Ibiza en el horizonte.
La parte final de la ascensión presenta terreno rocoso y algo más exigente, por lo que se recomienda llevar calzado adecuado, agua abundante y evitar los días de viento fuerte o calor intenso.
Información práctica
- Punto de partida: Área recreativa del Camí de la Colònia o Campo de Tiro de Dénia.
- Distancia aproximada: 8-10 km.
- Dificultad: media-alta.
- Duración: entre 4 y 5 horas.
Un espectáculo de naturaleza y vistas
Aunque durante alguna de nuestras visitas el viento nos ha obligado a renunciar a la parte final del recorrido, pudimos comprobar por qué el Montgó es uno de los espacios naturales más admirados de la provincia de Alicante.
Sus senderos, su vegetación mediterránea y las impresionantes panorámicas convierten esta excursión en una experiencia inolvidable para cualquier amante de la naturaleza.
Si buscas una actividad diferente durante tus vacaciones en Oliva Nova, el Montgó es una visita que no puede faltar en tu lista.
Cova Tallada: el tesoro escondido del Mediterráneo
Si buscas una excursión capaz de sorprenderte desde el primer momento, la Cova Tallada es una visita imprescindible durante tu estancia. Situada entre Dénia y Jávea, en pleno Parque Natural del Montgó, este rincón único combina acantilados espectaculares, aguas cristalinas y una impresionante cueva excavada en la roca junto al mar.
El camino hasta la cueva es una experiencia en sí misma. A medida que avanzas por el sendero, el Mediterráneo se despliega ante ti con unas vistas difíciles de olvidar. El sonido de las olas, la brisa marina y el paisaje natural convierten esta ruta en uno de los lugares más especiales de la Costa Blanca.
Como llegar
La ruta más habitual comienza en la zona de Les Rotes, al sur de Dénia. Desde allí parte un sendero que recorre los acantilados del Cabo de San Antonio y conduce hasta la cueva. El recorrido no es especialmente largo, pero incluye algunos tramos irregulares y rocosos, por lo que se recomienda llevar calzado adecuado y extremar la precaución, especialmente si el terreno está húmedo.
La caminata recompensa el esfuerzo con unas vistas espectaculares del Mediterráneo y la posibilidad de descubrir una antigua cantera de piedra tosca convertida hoy en uno de los rincones más emblemáticos de la comarca.
En algunos tramos de la ruta te encontraras con cadenas para ayudarte a caminar, no es peligroso pero tomate el camino con calma, sobre todo el el tramo inicial de bajada de escaleras.
Aparcamiento
El aparcamiento es uno de los aspectos más importantes a tener en cuenta antes de visitar la Cova Tallada. Las plazas disponibles en Les Rotes son muy limitadas y durante fines de semana, festivos y verano suelen completarse a primera hora de la mañana.
Nuestra recomendación es llegar temprano, especialmente entre junio y septiembre. Si no encuentras plaza en las inmediaciones, es posible que tengas que aparcar más alejado y continuar a pie hasta el inicio de la ruta.
Es una zona muy residencial y no hay un aparcamieto habilitado para los visitantes.Se respetuoso con los vecinos y no dejes el coche mal estacionado.
Reserva obligatoria en temporada alta
Para proteger este entorno natural, el acceso está regulado durante determinadas épocas del año. Actualmente es obligatorio solicitar autorización previa para acceder a la Cova Tallada durante Semana Santa, el puente de mayo y desde mediados de junio hasta mediados de octubre. La visita es gratuita, pero el aforo está limitado y las plazas suelen agotarse con antelación.
Antes de planificar la excursión, recomendamos consultar la disponibilidad y realizar la reserva en la web oficial del Parque Natural del Montgó. Además, durante la visita es obligatorio llevar la autorización, en formato digital o impreso.
Recomendaciones
- Lleva abundante agua, especialmente en verano.
- Utiliza calzado de senderismo o deportivo con buena suela.
- No olvides protección solar y gorra.
- Lleva escarpines si quieres acceder cómodamente a las zonas de baño de la cueva.
- Respeta siempre las normas del parque y el entorno natural.
La Cova Tallada es mucho más que una excursión: es una experiencia que combina historia, naturaleza y mar en uno de los paisajes más impresionantes de la Costa Blanca.
Peñón de Ifach: una de las vistas más impresionantes de la Costa Blanca
Hay lugares que se visitan y lugares que se recuerdan para siempre. El Peñón de Ifach pertenece a la segunda categoría.
Visible desde kilómetros de distancia, este gigantesco peñón de roca caliza que emerge del Mediterráneo se ha convertido en uno de los símbolos más reconocibles de la Costa Blanca. Su silueta domina el horizonte de Calpe y ofrece una de las excursiones más espectaculares que puedes realizar durante tu estancia en Oliva Nova.
Una ruta con dos experiencias muy diferentes
La subida al Peñón de Ifach se divide claramente en dos partes.
El primer tramo, desde la entrada del Parque Natural hasta el famoso túnel excavado en la roca, es relativamente sencillo y apto para la mayoría de visitantes. El camino está acondicionado y ofrece magníficas vistas del puerto de Calpe, las Salinas y el Mediterráneo. Muchas familias deciden realizar únicamente esta parte y la experiencia ya merece totalmente la pena.
Sin embargo, al atravesar el túnel comienza una ruta completamente diferente.
El sendero se vuelve mucho más exigente, estrecho y rocoso. En algunos puntos es necesario ayudarse con las manos y avanzar con precaución sobre superficies desgastadas y resbaladizas. La parte final hasta la cima requiere un esfuerzo considerable y no es recomendable para personas con vértigo, movilidad reducida o poca experiencia en senderos de montaña.
Importante: no todo el mundo puede llegar a la cima
Por motivos de seguridad, los menores de 18 años no tienen permitido continuar más allá del túnel. Los niños y adolescentes pueden disfrutar del primer tramo de la ruta, pero el acceso a la parte final y a la cumbre está restringido debido a la dificultad y peligrosidad del terreno.No te aventures, nosotros hemos tenido que esperar unos años hasta poder subir todos juntos.
Por eso, si viajas en familia, una excelente opción es llegar hasta el túnel, disfrutar de las vistas y regresar tranquilamente. La excursión sigue siendo fantástica incluso sin alcanzar la cima,una buena excusa para volver de nuevo otro año.
¿Merece la pena el esfuerzo?
Sin ninguna duda.
Quienes completan la subida son recompensados con una panorámica de 360 grados difícil de describir con palabras. Desde la cumbre podrás contemplar Calpe, las Salinas, el Mediterráneo y gran parte de la costa alicantina. En los días más despejados incluso es posible divisar Ibiza en el horizonte.
Es una de esas vistas que hacen que olvides inmediatamente el esfuerzo realizado durante la subida.
Aparcamiento
El acceso se realiza desde el Parque Natural del Penyal d'Ifac, junto al puerto de Calpe, donde hay un aparcamiento muy reducido.
Durante los meses de verano y los fines de semana el aparcamiento suele llenarse rápidamente, por lo que recomendamos llegar temprano. También existen zonas de estacionamiento en las inmediaciones del puerto y de la Playa de la Fossa, desde donde podrás caminar unos minutos hasta el inicio de la ruta.
Reserva obligatoria
Para proteger este espacio natural, el acceso a la Ruta Roja del Peñón de Ifach está limitado a un número máximo de visitantes al día y es necesario realizar una reserva gratuita previamente. El cupo diario es limitado y durante la temporada alta las plazas suelen agotarse con varios días de antelación.
Antes de planificar tu visita, te recomendamos comprobar la disponibilidad y reservar con tiempo.
Nuestro consejo
Si visitas la Costa Blanca durante el verano, evita las horas centrales del día. La roca acumula mucho calor y gran parte del recorrido está expuesto al sol.
La mejor experiencia suele ser comenzar la ruta a primera hora de la mañana o durante las últimas horas de la tarde, cuando las temperaturas son más suaves y la luz sobre el Mediterráneo convierte el paisaje en algo realmente mágico.
Lleva agua suficiente, protección solar, calzado con buena adherencia, una buena gorra y, sobre todo, tómate tu tiempo para detenerte y disfrutar de las vistas.
Porque en el Peñón de Ifach el destino es espectacular, pero el camino también forma parte de la aventura.
🍽️ Lugares donde siempre volvemos para comer
Dicen que viajar también es descubrir nuevos sabores, y nosotros no podríamos estar más de acuerdo.
Antes de empezar, queremos aclarar algo importante: estas recomendaciones están basadas únicamente en nuestra experiencia personal. Como suele decirse, sobre gustos no hay nada escrito, y lo que para nosotros es una comida memorable puede no serlo para otra persona.
Además, los restaurantes cambian. Cambian los menús, los cocineros, los equipos, la temporada e incluso la experiencia puede variar según el día o el momento en que los visites. Por eso, estas sugerencias no pretenden ser una verdad absoluta, sino simplemente una recopilación de lugares donde nosotros hemos disfrutado, hemos comido bien y nos hemos sentido a gusto.
Somos una familia a la que le encanta sentarse alrededor de una mesa, descubrir restaurantes con encanto, probar platos nuevos y disfrutar de una buena comida después de una excursión, un día de playa o un paseo al atardecer.
Los lugares que encontrarás a continuación tienen algo en común: por una razón u otra, nos dejaron un buen recuerdo. Algunos destacan por su cocina, otros por sus vistas, otros por el trato recibido y muchos por una combinación de todo ello.
Esperamos que estas recomendaciones te sirvan de inspiración durante tu estancia en Oliva Nova y, quién sabe, quizá alguno de estos rincones acabe convirtiéndose también en uno de tus favoritos.
Riomar by Octavio: nuestro restaurante favorito junto al mar
Una de las cosas que más nos gusta de Oliva Nova es precisamente lo que para algunas personas puede resultar sorprendente: aquí no encontrarás un paseo marítimo repleto de bares, restaurantes y tiendas.
Y, sinceramente, nos encanta que sea así.
Oliva Nova conserva algo cada vez más difícil de encontrar en la costa mediterránea: kilómetros de playa prácticamente virgen, dunas naturales, espacios abiertos y una sensación de tranquilidad que invita a bajar el ritmo y disfrutar del entorno.
Por eso, algunos de los mejores restaurantes de la zona se encuentran junto a la propia playa, muchos de ellos dentro de campings. Pero que nadie se deje engañar por la palabra "camping". Aquí no estamos hablando de restaurantes sencillos o improvisados. Todo lo contrario.
Y si tuviéramos que elegir uno al que siempre volvemos, sería sin duda Riomar by Octavio.
Mucho más que una comida
Hay restaurantes donde se come bien y restaurantes donde apetece quedarse.
Riomar reúne ambas cosas.
Parte de su encanto está en el entorno. Comer prácticamente sobre la arena, con la brisa marina, el sonido de las olas de fondo y una cerveza bien fría en la mano es uno de esos pequeños placeres que hacen especiales las vacaciones.
Aunque durante los meses más calurosos también dispone de una agradable zona interior, nosotros tenemos debilidad por las mesas junto a la playa, especialmente en primavera y otoño, cuando el clima es perfecto.
El menú de Octavio: una apuesta segura
Si es vuestra primera visita, nuestra recomendación es clara: dejad que Octavio os sorprenda con alguno de sus menús.
La relación calidad-precio nos parece excelente y siempre salimos con la sensación de haber disfrutado muchísimo.
Normalmente incluyen varios entrantes para compartir, donde suelen tener protagonismo las verduras y el pescado, seguidos de una paella a elegir, una de las grandes especialidades de la casa.
Y aquí viene la parte difícil: elegir qué nos gusta más.
Los puerros a baja temperatura son una auténtica maravilla. Las gambitas fritas desaparecen de la mesa en cuestión de segundos. Los carpaccios suelen estar espectaculares. Y todo llega presentado con un cuidado y una elegancia que demuestran el cariño que hay detrás de cada plato.
Se nota que hay trabajo, producto y atención al detalle.
El trato marca la diferencia
Hay algo que siempre valoramos cuando salimos a comer: sentirnos bien recibidos.
Y en Riomar eso ocurre desde el primer momento.
Marta siempre nos recibe con una sonrisa y hace que uno se sienta cómodo nada más llegar. El servicio suele ser rápido, especialmente cuando eliges menú, y el trato cercano contribuye a que la experiencia sea todavía mejor.
Aparcamiento
Como ocurre en muchos de los restaurantes situados junto a la playa, aparcar puede resultar algo complicado durante los meses de verano y los fines de semana.
Nuestra recomendación es llegar con un poco de antelación. Normalmente se puede encontrar sitio en las calles y accesos situados detrás del camping, aunque en temporada alta conviene tomárselo con calma.
Nuestra opinión
Si nos preguntan por un restaurante al que siempre volvemos cuando estamos en Oliva Nova, la respuesta sale sola.
Riomar by Octavio es uno de esos lugares que reúnen todo lo que buscamos cuando estamos de vacaciones: buena comida, un entorno privilegiado, un trato excelente y esa sensación de bienestar que hace que el tiempo pase más despacio.
Y eso, para nosotros, tiene muchísimo valor.
No te olvides de hacer reserv, sobre todo en los meses de verano.
Mandala: desayunar frente al mar y olvidarse del reloj
Hay lugares a los que uno va por la comida.Y hay lugares a los que uno vuelve por cómo le hacen sentir.Para nosotros, Mandala pertenece a la segunda categoría.
Situado en la Playa de Oliva, a apenas diez minutos en coche de Oliva Nova, este restaurante tiene algo especial desde el primer momento. Y no es solo la comida.
Lo primero que llama la atención es su ubicación. No está en primera línea de playa. Está literalmente sobre la playa.Sales de la terraza y tus pies pisan la arena.El mar está tan cerca que forma parte de la experiencia.
Un desayuno para empezar las vacaciones como se merecen
Si tuviéramos que recomendar una sola cosa de Mandala, serían sus desayunos.De esos desayunos que llegan a la mesa y hacen que todo el mundo saque el móvil para hacer una foto antes de empezar.
La carta ofrece muchísimas opciones: menús ya preparados, combinaciones personalizadas, tostadas, fruta, yogures, bowls, batidos saludables, opciones detox, alternativas veganas, cafés de todo tipo y propuestas para quienes quieren darse un capricho o para quienes prefieren algo más ligero.
Lo mejor es que todo se disfruta con vistas al Mediterráneo.Hay mañanas en las que uno llega pensando en desayunar rápido y seguir con el día... y acaba quedándose mucho más tiempo del previsto.Porque el ambiente invita a ello.
Un lugar para quedarse
Mandala tiene una energía difícil de explicar.Quizá sea la decoración, quizá la proximidad del mar, quizá la mezcla de viajeros, vecinos y familias disfrutando del momento.Lo cierto es que transmite calma.De esas que hacen que pidas otro café.Y después otro zumo.
Y que cuando miras el reloj descubres que ha pasado una hora sin darte cuenta.
Nos encanta especialmente durante los meses más tranquilos del año, cuando puedes sentarte junto al mar, sentir la brisa y escuchar únicamente el sonido de las olas.
Perfecto para familias
Uno de los aspectos que más valoramos cuando vamos con niños es la tranquilidad.La cercanía a la playa permite disfrutar del desayuno mientras los más pequeños juegan en la arena a pocos metros de la mesa.
Esa combinación de comodidad, seguridad y espacio hace que la experiencia resulte especialmente agradable para las familias.
Mucho más que desayunos
Aunque nosotros siempre vamos por sus desayunos, Mandala también es una reconocida pizzería.
No podemos hablar de ella en primera persona porque todavía no la hemos probado, pero la presencia de auténticos productos italianos y el cuidado que ponen en todos los detalles hacen pensar que puede ser una excelente opción para comidas o cenas.
Todavía recordamos un enorme salami italiano que nos llamó la atención nada más entrar.Sin duda es una visita pendiente para nosotros.
No hace falta ir a desayunar para disfrutar de Mandala.
Es uno de esos lugares perfectos para hacer una pausa durante el día, tomar un café, disfrutar de un batido o sentarse simplemente a contemplar el mar.
Porque a veces los mejores momentos de las vacaciones no son los que estaban planeados.Son esos ratos sin prisa en los que no hay nada que hacer más que disfrutar del lugar donde estás.
Y para eso, Mandala nos parece un sitio difícil de superar.
Romanova de las mejores fideuas que hemos probado... y una sorpresa llamada Gandía
Hay restaurantes que descubres por casualidad.Y luego están esos lugares que, cuando terminas de comer, sabes que vas a recomendar a todo el mundo.Eso es exactamente lo que nos ocurrió aquí.
Si buscas una buena paella o una fideuá memorable durante tu estancia en Oliva Nova, este restaurante debería estar muy arriba en tu lista. Y no solo lo decimos nosotros. Basta con echar un vistazo a las opiniones de sus clientes para entender que algo están haciendo muy bien.Y cuando te sientas a la mesa, enseguida descubres qué es.
La sensación de estar comiendo en casa
Lo primero que nos conquistó no fue la comida.Fue el trato.Desde el primer momento, Jovi y todo el equipo consiguen que te sientas cómodo. Están pendientes sin resultar invasivos, recomiendan con sinceridad y tienen esa cercanía que hace que la experiencia sea mucho más agradable.
Viajando con niños, además, valoramos especialmente su flexibilidad. Si hay algo del menú que no convence a los más pequeños, buscan alternativas y adaptan las opciones para que todo el mundo disfrute.Son detalles que marcan la diferencia.
Un menú para recordar
Nosotros optamos por el menú degustación y fue un auténtico acierto.Los entrantes llegaron uno tras otro, cada cual mejor que el anterior.Todavía recordamos especialmente la anchoa marinada por ellos mismos, sencillamente espectacular. Las alcachofas con salsa de chirivía nos sorprendieron muchísimo y las croquetas desaparecieron de la mesa en cuestión de minutos.
Y entonces llegó lo importante.La paella.Y la fideuá.De esas que hacen que el silencio se apodere de la mesa durante unos minutos porque todo el mundo está demasiado ocupado disfrutando.Sabor, producto, punto de cocción... todo estaba exactamente donde tenía que estar.Cuando pensábamos que ya no podíamos más, aparecieron cuatro postres.Y, como suele ocurrir cuando algo está realmente bueno, encontramos un hueco donde parecía imposible.
Salimos felices. Y bastante llenos.
La excusa perfecta para descubrir Gandía
Lo mejor de esta recomendación es que no termina en el restaurante.Nosotros llegamos hasta allí aprovechando una visita a Gandía y fue una de esas excursiones que terminan sorprendiendo.Hasta entonces apenas conocíamos la zona de playa y pensábamos que el centro histórico no tendría demasiado que ofrecer.Qué equivocados estábamos.
Las calles peatonales, el ambiente tranquilo del casco histórico y, sobre todo, el impresionante Palacio Ducal de los Borja hicieron que la visita mereciera completamente la pena.De hecho, si nos preguntan por una excursión cultural cercana a Oliva Nova, Gandía estaría entre nuestras primeras recomendaciones.
Un pequeño tesoro escondido
El restaurante se encuentra en una de las calles que desembocan en la Plaza del Prado.De hecho, estuvimos a punto de pasarlo de largo.
Y habría sido un error enorme.Porque hay lugares que no solo destacan por lo bien que se come, sino por cómo te hacen sentir durante unas horas.Este es uno de ellos.
Si visitas Gandía para conocer el Palacio Ducal de los Borja, pasear por sus calles históricas o simplemente descubrir una ciudad que suele pasar desapercibida para muchos viajeros, reserva una mesa aquí.Nosotros siempre volvemos.¡Y volvemos a pedir la fideuá!.
Crea tu propia página web con Webador